Este año el color por excelencia será el azul. Se llevará, también, los tonos metálicos, el papel pintado, las geometrías y los elementos botánicos en las paredes. Además, el mármol cobrará protagonismo en los suelos y el estilo Mid-Century se incorpora en mobiliario y accesorios. Esto es lo que se está viendo en la increíble 52ª edición de Casa Decor, en donde este año destacan nombres de diseñadores de la talla de Teresa Sapey, Héctor Ruiz-Velázquez, Izaskun Chinchilla o Patricia Urquiola e interioristas con proyección como Erico Navazo, Miliam Alía, Guille García-Hoz, Diego Rodríguez, Héctor Ruiz Velázquez o Raul Martins.



Los 25 años de Casa Decor se están celebrando por todo lo alto con espacios como el de Patricia Urquiola; un baño de diseño para Laufen con remates 100% Urquiola. Se presentan proyectos como el de Diego Rodríguez, en donde el orden viene impuesto por líneas curvas, o la idea de Deulonder, que pone sobre la mesa una cocina con zona comedor de aromas americanos, muebles artesanales, envuelto en una atmósfera funcional y con el cobre, como elemento principal, para los accesorios.



Las telecomunicaciones cobran importancia y compañías como Orange presentan un espacio propio muy futurista, en donde la robótica desempeña el papel principal. Su idea es ‘hacer la vida fácil, segura y cómoda en el hogar’. Miriam Alía vuelve a dejar con la boca abierta a todos los visitantes presentado un espacio lleno de luminosidad, color y frescura. La interiorista hace toda su apuesta al azul combinándolo con tonos pasteles. Un color que llena su espacio decorado por Westwing y que complementa con un original pavimento de cerámico blanco, y geometrías en estado puro.



La imagen de ‘Free the Nipple’ de Nicoas Guérin vuelve a demostrar que la fotografía es el elemento clave para vestir las paredes. Un espacio que ya ha sido inaugurado con cócteles de Javier de las Muelas. El estudio Alegría, formado por Ignacio Alegría y Manuel Such, ganadores del premio al Mejor Diseño Original en la 51ª edición de Casa Decor, ha sorprendido este año con un salón basado en los colores de las obras de Le Corbusier y diseñado en colaboración con Jung.



Una combinación entre textiles, maderas y metales, que se reúnen en un espacio vestido con tonos cromáticos intensos y muy masculinos, de líneas rectas y estilo elegante. Un salón dedicado a un público más maduro pero que no deja indiferente a nadie.