Las tumbonas y las camas de exteriores son el objeto de deseo de cualquier piscina. Sus originales diseños y la innovación en materiales, han producido casi una competición entre ellos y han ampliado el abanico de propuestas que ya había sobre la mesa. He aquí algunas de las más seguidas por los interioristas y paisajistas de más actualidad. Adosar la piscina al porche es una de las mejores opciones para optimizar el espacio y crear un oasis donde reponerse del calor.



El interiorista Lázaro Rosa-Violán propone en estos casos, vaporosos visillos de algodón y tumbonas al ras del suelo donde relajarse y dejarse envolver por la calma y el frescor. Las piscinas de aire rústico siguen en auge. La opción del muro de piedra y el grifo en cascada mirando a la piscina, sigue siendo de los diseños más escogidos es las casas de campo. Para este estilo, los expertos siguen apostando por la iluminación LED. Una manera sencilla con el que consiguen un impacto visual difícil de olvidar: por un lado, el efecto decorativo que producen y por otro el punto relajante al caer la noche.



Las piscinas minimalistas o de corte contemporáneo también aceptan la iluminación LED con agrado. En estos casos, las tumbonas de líneas rectas o (casi) futuristas, cierran el conjunto con éxito. Los exteriores con pavimento de madera (apta para exteriores) siguen cosechando éxitos. Se consolidan las maderas exóticas como la IPE o teca, por su dureza y densidad y se aboga, en estos casos, por camas tumbonas y tumbonas de líneas sencillas y estructura de madera.



Las piscinas tipo alberca siguen considerándose joyas de los jardines de verano. Su estética vintage crea un ambiente único de día y de noche. En este tipo de piscinas es imprescindible conservar la esencia rústica a través de los revestimientos y el color de las mismas, siendo el terracota el tono principal.  Las notas de color quedan desplazadas a sus únicos acompañantes, sillones de exteriores de líneas muy simples y estilo rústico. Las sillas hacen su aparición en los exteriores como los que rinden homenaje a la arquitectura ibicenca tradicional.



Muros de piedra como divisores de espacios en el medio de una vegetación mediterránea con especies autóctonas, invitan a crear un rincón donde sentarse a contemplar tanta naturaleza. El paisajista Josean Oyeaga, hace su apuesta por este tipo de arquitectura y propone la silla Enjoy de Pedrali, entre otras.