Capaz de estrechar lazos familiares, afianzar relaciones y levantar pasiones, las cocinas son uno de los espacios que más se cuidan. Son rincones que se transforman en salas multifuncionales y que por momentos pueden utilizarse como zonas de trabajo, rincones de estudios, cuartos de juegos o zonas chill out. Las cocinas se abren al resto de las estancias y dejan atrás el aislamiento que han sufrido durante años. La estética cuenta, pero la funcionalidad y el bienestar también. Por eso, se buscan soluciones que acepten diferentes ambientes en un único espacio.



Cada vez más, se incorporan elementos claves para desarrollar una vida social y familiar dentro de estos espacios. Los taburetes y las barras son entendidos dentro de ellas, como elementos conciliadores en donde cruzar conversaciones informales y profesionales. Las encimeras XL, las islas, las mesas más amplias o las extensibles ganan superficie e invitan al trabajo y al estudio. El mobiliario, la distribución del espacio y los electrodomésticos se miran con lupa con la intención de despejar la sala y permitir el libre acceso.



El valor emocional es tan importante como el valor funcional y, en este tema, las alfombras, los sillones y las mesas auxiliares forman un equipo perfecto. Crear una distribución cómoda que permita el descanso, la relajación y el bienestar es tan necesario como útil. Las opciones para este rincón son múltiples, desde piezas que siguen un estilo contemporáneo tradicional apoyado en líneas rectas sacadas del minimalismo, hasta aquellas que siguen las tendencias curvy, flower power o estilos decorativos rústicos, cromáticos o industriales, entre otros.



Sin embargo, nada es perfecto si no tiene ese punto hogareño. Las chimeneas de leña, el mobiliario de madera, las lámparas de diseño más tradicionales, la iluminación indirecta y los colores más cálidos en paredes, suelos, encimeras, mobiliario y accesorios, son claves para conseguirlos. También, pequeños detalles procedentes de los más pequeños como sus dibujos y sus obras de arte, fotografías o sillas de diseño aisladas y colocadas en lugares estratégicos, convierten la cocina en un auténtico hogar.



Por supuesto, la estética no pasa desaperciba para ningún diseñador. Todo vale si de lo que se trata es de destacar las cocinas del resto de la vivienda, sin perder en tendencias. Esculturales encimeras, exuberantes lámparas, asientos originales, suelos de ensueño, mesas e islas de diseño, cristalería, vasija y cubertería fina e incluso obras de artes, pueden convertir las cocinas en la joya de una estructura.