Trabaja para la jet set española y le han apodado “el arquitecto de los famosos. Dice que la casa más cara que ha construido tiene 9.000 metros cuadrados, está valorada en 20 millones de euros y pertenece a Luis García Cereceda, su mentor. Ha trabajado para Madonna, Amancio Ortega, José Mourinho, Felipe González, Cristiano Ronaldo y Enrique Ponce entre otros.En el año 2009 saltó a la televisión y con el programa Supercasas se convirtió en un rostro conocido y habitual de los medios. Nació en Barcelona hace 46 años y se llama Joaquín Torres.



Hijo de Juan Torres Piñón, socio fundador de la constructora ACS junto con el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, Joaquín fue educado en un liceo francés donde descubrió su afición por el arte. Con 16 años sus padres lo enviaron a Washington para que aprendiera inglés.“Cuando vivía en Washington, le pedí a la familia que me llevaran a ver La Casa de la Cascada de Frank Lloyd Wright y la obra de Mies Van der Rohe en Chicago. Me gustaron ambas muchísimo y entonces me di cuenta que realmente quería ser arquitecto”.Así fue como Joaquín decidió su futuro. Su otra opción era Bellas Artes, una carrera que descartó“quizás por desconocimiento y, también, porque hubiera resultado algo menor para mi padre.”



A finales de los años '80, el promotor inmobiliario Luis García Cereceda decide construir un complejo de 180 mansiones de lujo a las afueras de Madrid. Se trataba de un exclusivo complejo, con una seguridad extrema, una privacidad hermética en donde los servicios públicos como la recogida de basuras, alumbrado, etc, quedaban bajo gestión privada, y en donde las cámaras y los flashes no tenían ningún tipo de acceso. Fue entonces, cuando Luis llamó a Joaquín Torres y lo subió al cielo.




El resultado del proyecto de Cereceda, fue una lujosa urbanización con casas que oscilan entre los 2 y los 12 millones de euros conocida como La Finca y en donde el sistema de seguridad y privacidad, habían sido ideados para salvaguardar la vida de famosos y empresarios importantes.



Sin embargo, aunque la construcción de La Finca colocó el nombre de Joaquín Torres en lo más alto, sus glorias se vieron empañadas por las continuas desavenencias del arquitecto con algunos famosos como Cristiano Ronaldo, Carlos Sáinz o Penélope Cruz y Javier Bardem, que lo criticaron duramente al contar detalles privados de sus casas.